El Haddej

El Haddej - Túnez

El Haddej es mucho menos turístico que Matmata pero igual de interesante (o más). Aquí no llegan demasiados autobuses (ninguno) y, tal vez por eso, conserva su esencia de pueblo antiguo, en el que el tiempo parece haberse detenido.

El Haddej es una pequeña aldea, similar al cercano Tamezret, que también se ha hecho conocido por sus paisajes desérticos y silenciosos, escenario perfecto de conocidas películas. Al igual que ocurre en Matmata, sus casas excavadas en la roca y algunas de ellas subterráneas (trogloditas) son lo que más llama la atención de los cada vez más numerosos visitantes.

Qué ver y qué hacer en El Haddej

Si estás un poco en forma y te apetece darte un buen paseo (casi dos kilómetros en un camino perfectamente indicado, al norte de Matmata), no dudes en acercarte a El Haddej, totalmente camuflado entre las rocas y colinas de una de las parte más agrestes del desierto (y sin el encanto de las dunas). Al llegar (y tras pensar que ahí no vive nadie) descubrirás que la vida se desarrolla en el subsuelo.

Es una localidad muy pequeña, sin grandes monumentos, solo con el encanto de su propia singularidad. Acércate a ver la antigua prensa de aceite ( la gran piedra lisa movida por un camello que extrae el "oro líquido"). También, tendrás oportunidad de entrar en una de las típicas casas trogloditas preparada para que los visitantes entiendan la forma de vida, desde hace miles de años, en este rincón del mundo con algo muy especial. Otra de las atracciones indispensables (los habitantes de El Haddej y "guías" espontáneos estarán encantados de mostrártela)  es la cueva del matrimonio, lugar de celebración de los enlaces entre las familias más importantes de la localidad desde hace siglos. Sin duda, interesante.

No esperes autobuses o taxis (alguno hay), si no vas en tu propio vehículo, lo mejor es animarse a hacer la excursión a pié y disfrutar del particular paisaje.