Cartago

Ruinas de Cartago

Las ruinas de lo que fuera la antigua y poderosa Cartago se encuentran a unos 20 kilómetros al norte de la capital de Túnez. Es una de las excursiones "imprescindibles" que te permitirán realizar un viaje por la Historia. 

Fundada en el siglo VIII antes de Cristo, Cartago fue durante siglos la gran potencia del Mediterráneo. Conquistada y casi destruida por los romanos en el siglo II a. d. C., volvió a recuperar su esplendor durante la época del Imperio, aunque pocos vestigios púnicos conservaron los romanos.

Qué ver y qué hacer en Cartago

Las ruinas de Cartago impresionan y permiten imaginar el día a día de una de las ciudades más poderosas de la Antigüedad. La visita es intensa y requiere caminar, así que dos recomendaciones: calzado cómodo y madrugar, especialmente durante los meses de verano para evitar el fuerte calor del mediodía.

Lo mejor es iniciar el recorrido desde la colina de Byrsa. Este punto elevado te permitirá hacerte una idea general del conjunto arqueológico. Aquí verás la Catedral de San Luis, construida por los franceses a finales del siglo XIX. Después de estar años cerrada hoy puede volver a visitarse. Junto a ella se encuentra el Museo Nacional de Cartago donde podrás adquirir un mapa que te será de gran utilidad para localizar los distintos puntos de interés de la antigua ciudad. El horario del museo es: de abril a septiembre de 08:00 a 19:00 y, de octubre a marzo de 08:30 a 19:30. La entrada te costará algo más de 9,000 dinares (te dará acceso a visitar todo el recinto).

Lo más interesante de las ruinas de Cartago son las Termas de Antonino, las que fueran las más grandes de África. Un magnífico complejo abierto al mar, en el que fuera el antiguo puerto púnico y desde donde obtendrás maravillosas vistas del Golfo de Túnez. Con la llegada de los vándalos, estas termas fueron parcialmente destruidas pero aún se conservan interesantes vestigios de su época de esplendor como la columna frigidarium con sus 15 metros o los sótanos. Desde aquí, y dirigiéndote hacia el sur, encontrarás el barrio Magon, otro de los puntos claves de la visita ya que podrás ver los restos de lo que fuera la villa romana con las casas y calzadas de la ciudad (fíjate en los mosaicos). Con un poco de imaginación, podrás retroceder en el tiempo. Cerca se encuentra también el Teatro Adriano, en parte reconstruido y en el que actualmente se siguen representando obras clásicas.

Uno de los pocos vestigios púnicos que tendrás oportunidad de descubrir es el Santuario Tophet, en el que, según la leyenda, los nobles cartagineses sacrificaban a sus propios hijos en honor al dios Baal Hammon.

Algo más retirado ( a unos 15 minutos andando) se encuentran los restos del anfiteatro romano (muchas de sus piedras y columnas fueron utilizadas en otras construcciones de la medina de Túnez) y las antiguas cisternas que abastecían de agua a la ciudad.

Cómo llegar a Cartago desde Túnez Ciudad

Desde Túnez tienes numerosas excursiones organizadas para visitar Cartago, pero si quieres hacerlo por tu cuenta puedes ir en:
Tren de cercanías (TGM). Saliendo desde la estación de la Plaza de Barcelona y bajándote en la estación de Carthage Hannibal (muy cerca del Museo Nacional de Cartago).